Pablo Neruda: La palabra

"…Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan… Me prosterno ante ellas… Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito… Amo tanto las palabras… Las inesperadas… Las que glotonamente se esperan, se acechan, hasta que de pronto caen…" de Pablo Neruda: LA PALABRA

9 de ene. de 2011

EL CANCHERO

"Se solicita canchero" decía el aviso del diario. Finalmente se había decidido por ponerlo en la sección clasificados y la característica que lo hacía distinto de los demás del estilo era que agregaba : inútil presentarse con o sin  experiencia previa .Dejaba una dirección de correo y también un celular, pues sin duda alguna debería establecer contactos personales mediante los cuales hacer una selección previa de los eventuales postulantes.
Lo curioso del caso es que ya sabía que los que vinieran de clubes o instituciones deportivas o estaciones de servicio iban a ser desclasificados de entrada, pero no supo seleccionar otro texto para la convocatoria.
No era tanto así, sino que probablemente la franja etaria que proveniese de esos lugares correspondería a gente relativamente joven y él apuntaba a los de 50, 60, "anque" los de 70, lo que no se explicitaba en la mencionada solicitud. Especulaba, con el incierto preconcepto, que aquél que picado por lo curioso del texto, reuniese tal vez, las cualidades que lo habilitasen a enfrentar  situaciones complejas,contradictorias,  o aparentemente sin sentido, al exámen de una mirada preliminar. Lo de la edad tenía que ver solamente con   que -supuestamente- sería más fácil hablar con congéneres o con personas algunos años por encima o por debajo de él ( que ya pisaba los 56 ).
Como tampoco era requisito tener estudios universitarios, o algún grado de preparación en este o aquél terreno, no formaba parte del anuncio; así como no se determinaba sexo , nivel económico o datos sobre tipo o forma de remuneración alguna. Todo dejado aparentemente al azar, o mejor, como se dice en el truco, "saliendo a la pesca".
Hablando en sentido metafórico siempre había oído decir " el partido se juega en la cancha" y sabía 
-a priori- que esto implicaba conocer y acatar determinadas reglas de juego (o establecer otras tan válidas como las precedentes , hacerlas y cumplirlas ) .
En sus elucubraciones juveniles siempre trató de discernir entre las ventajas teorico-practicas de casarse joven y tener hijos rápidamente, así poder achicar la brecha generacional , o bien ser un padre maduro que educase con la experiencia de la vida vivida. Lo cierto es que a la hora de comparar resultados, los padres que le rodeaban, amigos o no, se vieron envueltos en la misma problemática , más allá de diferencias sociales, económicas, culturales o ligadas a edad o sexo.
Por eso, salía del diario con aquella sensación de no saber si iba a encontrar el "canchero" que hubiese sido capaz de quitar el barro, elegir con sabiduría lisas de reyadas y por sobre todas las cosas poner el "chico" en su lugar, o bien, ver los pingos antes, sabiendo distinguir ganador de perdedores.
Parecería que el hecho de unos tener un solo hijo, un par o tres o más , no habilita/aba a tener resultados diferentes.Por lo hablado con los demás, el denominador común era que la relación  (padres-hijos-eventualmente nietos) se juega en otra cancha, ahora elegida por los hijos y determinado el perímetro y los días , horas y condiciones de acceso. Hemos pasado, pensaba, a la categoría de vitalicios, pero con derechos de socios minoritarios o en todo caso con valor de voto restringido.Tristemente elegida la expresión
" me tienen en el freezer " dejaba bien claro el hecho de que se podía ( como diría el poeta  ) "no llamar a cualquier hora por teléfono"; " no pasar a visitar sin previo aviso", o" no llevar el o los nietos de paseo o a casa de uno", o" no comprarle esto o aquello". Eran , entonces, varias las cosas que se podían no hacer.
Había que ser muuuuy " canchero " para lidiar con las nuevas reglas de juego.
¿Qué hicimos mal ? o ¿ qué fue lo bueno que no hicimos ? o porqué no... ¿ a qué clase de comportamiento paternal o abuelezco le temen y porqué?
Podría ser la necesidad natural de transformarse de mono chico en mono grande y jugar los roles nuevos, ejerciendo la autoridad y la independencia logradas  -parecería ser -a  tan alto costo, y uno anda como " un baboso " mendigando un lugarcito para acomodarse entre las expectativas originales de participación y la nueva realidad imperante. Imperante porque se ha creado un nuevo imperio de criterios, valoraciones y oportunidades, que ya no manejamos con " libre albedrío" ni parecemos conocer y mensurar correctamente.
Por eso la condición para participar en el anuncio, es simplemente " ser papás de hijos casados, juntados o rejuntados, con o sin críos a cuestas". Si juntás esas cualidades , da por hecho que tenemos algo para compartir: ¿Usted también tiene hijos?....y pensar que yo lo contaba como un chiste.Nos toca ahora enjugar las lagrimas de la risa y sin pasar al llanto del drama, convertir al asunto en comedia, basada totalmente en hechos reales, donde solamente se han obviado los nombres originales de los involucrados, por el solo hecho de que no cambia la esencia del asunto.
Como decía la " Coca"....." ya van a tener hijos "....y se quedaba segura de su profecía.
Tal vez, no hubiese sido necesario publicar ningún aviso......